Canarias "Libre"


Algunos de mis peores recuerdos de adolescente se localizan, paradójicamente, en una de las islas más hermosas y espectaculares del mundo; La isla de La Palma. Bien tuve que aprender allá lo que un niño de trece años puede llegar a soportar por el simple hecho de no haber nacido en una tierra en la que grupos nacionalistas pretenden inventar diferencias sin importar el precio que se haya de pagar por ello.

Corría el año setenta y nueve. Antonio Cubillo, el fundador y responsable máximo del movimiento independentista socialista canario MPAIAC era expulsado de su propio partido. La ideología del grupo independentista y terrorista MPAIAC fue muy simple desde su fundación, pero muy efectiva por lo populista de su argumento.

Cubillo quiso conseguir desde el primer momento – allá por el año sesenta – la independencia de las Islas Canarias respecto a España. Para ello buscó la ayuda del todavía clandestino Partido Comunista de Santiago Carrillo (siempre dispuesto a minar todo aquello que significara estabilidad en cualquier país occidental) y de movimientos africanistas supuestamente independentistas que, posteriormente, se desenmascararon como grupos armados dedicados a conseguir el poder económico en sus respectivos países.

Por otro lado, puso en marcha la consabida táctica de manipulación histórica, tal y como solían hacer cualquiera de los movimientos revolucionarios de la América Hispana. En el caso de Canarias, Cubillo y su partido fomentaron la sensación de que los habitantes de las islas, que en su inmensa mayoría ni siquiera eran descendientes de los Guanches, ya llevaban demasiados siglos bajo el yugo opresor y criminal de la España peninsular. Dicha estrategia caló bastante bien entre la juventud canaria, a la que se le proporcionaba de este modo un motivo para ser “diferente”. El anteriormente cultivado sentimiento de culpabilidad acerca del exterminio de los antiguos indígenas de las islas se convirtió casi inmediatamente en un potente y desbocado orgullo por un supuesto pasado guanche del que se sentían herederos tantos y tantos jóvenes canarios descendientes, en realidad, de castellanos, andaluces, franceses…

El resultado de toda esa propaganda y manipulación era bien patente en la vida diaria de las islas, principalmente en Tenerife y Gran Canaria, por ser las más pobladas. Manifestaciones y revueltas en las universidades, en los institutos, en las calles. Pintadas, pancartas, actos de terrorismo en los aeropuertos de Los Rodeos y Gando; y una parte de la juventud, empujada por el MPAIAC, aleccionada y convencida de ser un resto sobreviviente de los Guanches. Resto sojuzgado por España.

La consecuencia que yo tuve que soportar por no ser nacido en las islas fue el resultado de ese nacionalismo absurdo. Para unos cuantos chicos de mi clase, de mi barrio, de la ciudad donde vivía, yo era un “godo”. Un peninsular al que hacerle el vacío. Un hijo de invasores que además era demasiado blanco de piel – como todos los “godos” – al que se le distinguía desde el otro extremo de la avenida. Un chico de trece años al que algunos jóvenes, ya mayorcitos insultaban en plena calle por “godo”. En mi caso, no importaba que la familia de mi madre llevara siglos viviendo en la isla. Yo era, sin más, un “godo”. Y con eso tuve que vivir todos y cada uno de los días de mi estancia en La Palma.

Mediados los ochenta, Cubillo regresó a Canarias desde su exilio en Argelia, en donde vivía desde mil novecientos sesenta y tres, huido de la justicia, para fundar el Congreso Nacional de Canarias, que, con el paso del tiempo, perdería la poca representatividad que había conseguido en las islas. El MPAIAC había desaparecido prácticamente en el mismo momento de la expulsión de Cubillo de sus filas. Actualmente, Antonio Cubillo se dedica a ejercer como abogado y a publicar en defensa de su última y nueva entelequia: la creación de una “Republica Federal Canaria”

Muchos han creído que detrás de éste personaje estaba el interés marroquí por apropiarse de las Canarias. Yo también lo creo. No es difícil llegar a esa conclusión. Pero, al margen del verdadero interés que movía al personaje, no se puede negar que el daño social hecho a aquella generación joven de canarios manipulados y manejados era patente entonces, aunque hoy se haya olvidado porque aquellos estudiantes independentistas tienen treinta años mas y son conservadores porque ahora tienen mucho que conservar.

En mi caso, nunca dejé de amar y recomendar La Palma, La Isla Bonita, a quien quisiera escucharme. Y todos los que la han visitado me han dado la razón; La Palma es hermosa. Es también mi tierra. La tierra de mis mayores. La tierra de mis buenos amigos. Y me preocupa y me duele que Miguel Zerolo (posiblemente implicado en varios escándalos urbanísticos) y Tomás Padrón, de Coalición Canaria, reivindiquen nuevamente la independencia de las Islas Canarias y su separación del resto de España.

¿Realmente creen en la supervivencia de las islas como país independiente, a escasas millas de Marruecos? ¿O se trata de ganar cuotas de poder para satisfacer otros intereses?

¿Han calculado estos políticos el trastorno para la convivencia que supondría revivir un sentimiento político que no existe hoy día y que se fundamentó en la mentira, la manipulación y la violencia?

¿Y qué tendrán que decir de todo esto Zapatero y su gabinete, grandes benefactores de los nacionalismos peninsulares? ¿Y que debería decir el Rey, si tuviese la suficiente iniciativa para manifestarse?

Me consta que la voluntad independentista entre el común de los canarios es minoritaria. O lo que es lo mismo: la inmensa mayoría de los canarios son, en mayor o menor medida, españolistas.

Me consta también que Zapatero tiene una curiosa forma de interpretar la voluntad popular en ciertas ocasiones. En Ceuta y Melilla ya tienen una ligera idea del asunto. Y eso es lo que realmente me inquieta. Que zapatero haga alguna de sus “genialidades” mientras Mohamed VI se frota las manos.

http://www.abc.es/20080416/nacional-politica/presidente-hierro-pide-autodeterminacion_200804160508.html

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Si alguien piensa que Zapatero es mas libre ahora de los nacionalismos, se va a llevar una sorpresa durante la legislatura.

Coincido con muchos de este blog. Veremos cosas muuuuy raras estos 4 años.

Jorge.

Paco Rodríguez dijo...

Cuando yo en el ochenta y dos con catorce años me pasé tres mese en gran canaria, ya notaba de alguna parte de la ciudadanía cierta animadversión hacia tod lo peninsular. Lo de godo, a mi me la reflinflaba, pues no sabía que era, pero a mis abuelos si les molestaba.

Sobre el el artículo en cuestión creo que son ordagos a Zapatero, como ven que otras comunidades sacan y han sacdo provecho por estas declaraciones, quieren apuntarse otro tanto. Pero creo que al final ninguno le interesaría vivir fuera de la órbita española.

Anónimo dijo...

Cualquiera que estudie algo de la historia de canarias,creo que llegará a la siguiente conclusión:
Desde la llegada de los castellanos a las islas, se produjo un sistemático sometimiento de los isleños poco a poco se fueron exterminando, muchos de ellos acabaron como esclavos en la península.
se puede decir que no quedó absolutamente ningun oriundo por lo
que los que se consideran canarios de pura cepa no son sino descencientes de castellanos,andaluces,levantinos,
vascos,etc.
si alguien quiere reivindicar sus raices, que mire a los "godos" puesto que de ellos provienen.
Ya se encargan algunos políticos de
agitar aguas inventando un pasado
"a conveniencia"
Una enamorada de Canarias
Vanessa

Anónimo dijo...

YO he ido alli muchos veranos y no he oido ni he visto nada de independentismo. Lo que dice Paco es razonable. Solo quieren hacerse oir para pedir alguna cosa.

Desde luego que los nacionalismos son una autentica peste.

Anónimo dijo...

Si piden la independencia basandose en un supuesto pasado guanche, hay que ser hipocritas. Si lo hacen por "marear la perdiz" que tengan en cuenta que Marruecos sabe muy bien que cuando la perdiz esta mareada es mas dificil de capturar.

No es un tema como para andar jugando.

Que irresponsables.

gutiforever dijo...

Para ellos somos los "godos",una especie de invasores a los cuales culpabilizar de todos los males que confluyen en las Islas.
La verdad, es que la actual situación de crisis económica, se va a notar especialmente en una economía que se basa en construcción y turismo.
Malos tiempos para la lírica.

Anónimo dijo...

Con que segun el tal Cubillo descendientes de los guanches..

Valiente imbecil.

J.A.

Anónimo dijo...

Yo estuve de profesor de primaria en Las Palmas y la gente me trató muy bien. Solo un par de tontos me llamaban Godo. Nadie les haciamos caso.

Andrés

Howling Wolf dijo...

De veras siento que lo hayas pasado mal en tu infancia o adolescencia, y siento que no lo hayas superado (eso parece). Pero si tuviera que corregir todas las inexactitudes, equívocos, intencionados o no, o ya las puras mentiras que hay en el texto, me daban las campanadas aquí. Ni todos los nacionalistas somos malvados comeniños ni creemos ser 100% guanches ni nada de eso, los argumentos que citas tú en contra del nacionalismo son exactamente igual de vacíos y cutres que los que pretendes criticar.

Te lo digo sin acritud, lo más que me gustaría es que no tuvieras experiencias que nublaran tu visión de una idea política tan legítima como es que los canarios nos consideremos sólo eso, canarios.

Un saludo

Mike dijo...

Bueno, fíjate si lo he superado que vuelvo a La Palma siempre que puedo, a mi propia casa, para ver a mi familia y a mis amigos. Curiosamente, los que son de mi generación, pero alemanes y holandeses, nunca tuvieron que sufrir - palabras de ellos - ni el insulto ni el vacío de toda aquella manipulación interesada y dirigida.

Presumo de orígenes canarios en cualquier lugar del mundo, pero si hablo de aquellas vivencias, que no solo fueron mías, es porque creo que hay que conocer para no repetir el error.

En cuanto a lo vacío de mis argumentos contra el nacionalismo canario, a los hechos me remito. No he citado nada que sea incierto. Canarias no tiene ni tradición, ni base histórica - como otras comunidades que también lo pretenden - para pretender ser una nación. Por eso a mí me parece vacío el nacionalismo canario, como me lo parece el catalán o el vasco, o como me lo parece el nacionalismo aragonés que tenemos por aquí.

Un nacionalismo no debe - pero habitualmente lo hace - basarse en manipulación histórica y social para conseguir sus fines, porque los resultado están a la vista.

Claro que tu idea nacionalista es legítima, siempre que no traspase ciertos límites. Pero el mismo derecho que pueda tener un pueblo a inventarse una nación de donde nunca existió como tal, lo tenemos otros para declarar que hay ciertas ideas que, históricamente, no han dado nunca un buen resultado, como es fácil comprobar.

Volviendo al principio, a mis experiencias que pones en duda que yo haya superado, te diré algo que quizás prefieras negar, pero que yo, como otros, viví en los 70 y los 80.

En cierto circulos soporté no solo xenofobia, también verdadero racismo. Pero todo eso desaparecía cuando se demostraba que mi familia materna llevaba muchas generaciones en la isla. Entonces ya no importaba que fuera muy blancucho de piel y con el cabello muy rubio. Y así, tuve que oir insultos de compañeros de estudios y de vecinos, durante mucho tiempo.

Hoy, más de uno de aquellos "adoradores" de Cubillo, que maldecían sus nombres castellanos y envidiaban a los bebés con nombres étnicos, son respetables vecinos, concejales, directores de banco... y bastante españolistas.

Te parece cutres los razonamientos de mi post. Pueden serlo. Yo calificaría así a una ideología que pretende inventarse una Nación para sustituir a quienes fueron exterminados hace muchos siglos, sin haber llegado nunca, precisamente, a ser nación.

Saludos.

P.D. Todavía estoy por conocer un solo nacionalismo que no sea, como mínimo excluyente, a la vez que reclama para sí todos los derechos.

Howling Wolf dijo...

Te digo que tu experiencia nubla tu visión del nacionalismo por la forma en que pretendes despretigiarlo. Me explico: empiezas por criticar que es un movimiento malicioso, sin base social ni legitimidad y rápidamente (da la impresión que los primeros no te rellenaron las líneas que quería), te cambias a la batería de "argumentos" del estilo "matamos a todos guanches" (falso, lo puedes comprobar leyendo a historiadores como Viera y Clavijo o Abreu Galindo, aunque a mí personalmente, me da igual si somos guanches en un 0 o en un 100%, no dejamos de ser herederos de lo que se vivió aquí), "Canarias no tiene precedentes de autogobierno" o "historia como nación"(también falso, desde la conquista hasta bien entrado el siglo XVIII, casi el XIX, Canarias estuvo regida por la Carta de Calatayud, gracias a la cual Canarias tenía moneda distinta, hasta 1776, o ejército propio, las Milicias Canarias, que echaron a Nelson de Sta Cruz en 1797) o el último argumento estrella "os van a comer los moros". De este último ni hablo, porque si se supone que no te preocupa que esto llegue a algo porque ni somos nación ni somos nada, no sé a que viene.

Estoy de acuerdo en que es una manipulación total el llamar "invasión" a todo lo que todo lo que pasó desde la conquista, hubo un importante intercambio cultural y económico, fenómenos muy complejos y mucha historia que se ignora, pero que no deja de existir, que no se enseñe en nuestras escuelas no significa que Canarias no tenga historia, créame la tiene. Quizá le interese saber que la lengua "prehispánica" no desapareció con la conquista, sino varios siglos después, y a principios del siglo XX todavía se oían cancioncitas y frases en esas lenguas, transmitidas oralmente. Si eres de la Palma, conocerás la especial influencia portuguesa en algunas partes y muchas otras cosas, Canarias no es una prolongación insular de Castilla, ni culturalmente ni históricamente, aquí no hubo romanos ni visigodos ni árabes, cuénteme por qué piensa que Canarias es lo mismito que España entonces.

En fin, siento haberme alargado tanto y espero que no te lo tomes a mal. Un saludo.

Iván dijo...

Interesante artículo. Lamento profundamente que tuvieras que pasar por experiencias tan desagradables como las que cuentas, y celebro que a pesar de ello te sientas en Canarias como en casa.

El resto de tu entrada, sin embargo, es una ristra de topicazos.

Lo que sentiste tú es lo que muchos canarios hemos sentido durante décadas al tratar con el típico funcionario peninsular enterado, "desterrado" en la colonia. Eso no justifica lo que a ti te ocurrió, pero lo explica. Existe cierto resquemor precisamente por la superioridad de que siempre ha hecho gala buena parte de la población peninsular afincada en las islas.

Ni los canarios somos guanches (y siempre aparece el guanchismo cada vez que algún peninsular critica todo asomo identitario canario), ni los indígenas desaparecieron completamente como se dice más arriba, ni somos sólo descendientes de castellanos, andaluces, etc. Lo somos igualmente de esos indígenas, de portugueses, berberiscos, flamencos, ingleses, irlandeses... Cualquier estudio mínimamente riguroso así lo atestigua. De todas formas, este argumento es papel mojado, ¿qué más da cuáles sean mis ancestros? Canario es el que se siente canario, sea cual sea su procedencia, ¿no? Entonces, ¿a qué plantear la cuestión étnica? Los cubillistas son una minoría exigua.

Además, no sé qué te hace pensar que la historia "oficial" de Canarias y España no está manipulada. Esa historia "oficial" sostiene que en Canarias no ha ocurrido nada digno de reseña en 500 años, lo sé bien porque es la historia que todos hemos estudiado y aceptado a pies juntillas. Sin embargo, la historia de las islas transcurre por derroteros bastante sinuosos, a menudo alejados de lo que ocurría en la península ibérica (lógico, está a más de 1000 km), y que han conformado nuestra manera de ser. Como ocurre con cualquier pueblo.

No defiendo el independentismo, pero tampoco lo demonizo, ni caigo en la trampa de criticar un nacionalismo desde otro igualmente empobrecedor. Ahora, razones para que yo considere Canarias mi país, o mi nación (términos ambos que se refieren a SENTIMIENTOS y que son compatibles con la pertenencia a España como estado) sobran y están a la vista de cualquiera que abra los ojos.

Creo en la tolerancia y en el respeto de todas las opciones respetables. Dejemos de hablar de Canarias mediante el prisma de los estereotipos y el desconocimiento y empezaremos a entendernos mejor unos y otros.

Un saludo

Mike dijo...

Gracias por participar con vuestros comentarios. No me parecen un rollo en absoluto, Howling.

Necesit un poc de tiempo para contestar y apenas dispongo ahora para atender diariamente el blog.

Un poco de paciencia y muchas gracias.