NICARAGUA, DANIEL ORTEGA Y SU REGIMEN DE TERROR.


Hugo Chávez habla de libertad como el escorpión hablaba de confianza a una rana a la que pidió ayuda para cruzar un río.


Hugo Chávez habló de una Venezuela libre, con un nivel de libertad que satisfizo a Moratinos y poco después varios periodistas fueron apaleados.


Hugo Chávez, metástasis de Hispanoamérica, transmite y fomenta el cáncer del comunismo a millones de personas, ayudado por su especial y nada recomendable grupo de amigos. Uno de ellos, Daniel Ortega, gobierna en nicaragua con los mismos principios totalitarios. No podría ser de otro modo, perteneciendo a ese grupo selecto de liberticidas populistas.


Y ha sido en Nicaragua donde el padre de un buen amigo blogger escribió un artículo para la edición digital de un diario nacional.


¿Cual ha sido la consecuencia de escribir sobre la realidad social de su país? Amenazas de muerte para quien escribió el artículo, que reproduzco a continuación, y por extensión a toda la familia; esposa e hijos.


Quiero pedir disculpas a mi querido amigo y a toda su familia, por la tardanza en referirme a este asunto. Hoy ha sido un día complicado. Pero no quiero apagar mi PC sin publicar este atropello a las libertades, perpetrado por el pederasta y ladrón Ortega.

En el mundo de Orwell

“Para el tirano no hay término medio entre el pináculo y el precipicio”. Tácito. Historiador Romano.

A algunos les parecerá exagerado calificar el actual régimen en un régimen de terror.

Pero lo es. No tal vez el terror brutal de la Guardia Nacional sino un terror más maligno, sutil, casi etéreo, pero siempre presente en todas partes y no menos insidioso y mortal. Mortal porque mata y no pierde tiempo echando presa a la gente. ¿Para qué? ¿Por qué molestarse?

Los sandinistas han aprendido bien, puesto que tuvieron mucha experiencia en las cárceles somocistas, que los presos políticos son un gran problema.

Mucho más expedito es deshacerse de ellos. Pero para eso hace falta mucho tacto y cuidado para no dejar rastros, exactamente como hace la mafia.

Los sandinistas tienen gran experiencia de sus maestros expertos como la KGB, la STASI alemana oriental y el G2 cubano, para asestar golpes contundentes a sus adversarios. Y de hecho lo han logrado en los casos de Bermúdez, Arges Sequeira, Carlos Guadamuz, Herty Lewites, y por último Alexis Argüello. Todos estos crímenes perfectos. Al menos hasta ahora.

De hecho han creado un ambiente sofocante casi irrespirable, pero muy tenue, de manera que mucha gente ni siquiera lo nota, pero la amenaza está ahí, latente, real, ominosa, como una plaga o una epidemia.

Porque todos, sin excepción, inclusive los mismos funcionarios que trabajan en el Gobierno nos sentimos amenazados. Yo todavía no conozco personalmente a nadie que no se sienta amenazado.

Ni siquiera — y esto es evidente— podemos protestar en las calles que, según aseguran ellos (habrase visto), pertenecen solamente a los sandinistas. Ni Somoza llegó a tal extremo y hasta en la misma Venezuela de Chávez permiten a la oposición manifestarse públicamente en las calles. Así que no exagero, lo cual es sumamente peligroso, como lo señalaba recientemente en un magnífico artículo publicado en este Diario, el pasado 26 de agosto, el doctor Iván de Jesús Pereira, titulado “La Policía y su encrucijada”. La disyuntiva es bien clara: O la Policía Nacional actúa conforme a la Constitución protegiendo al ciudadano en su legítimo derecho de reclamar y protestar o se convierte en una nueva y odiada Guardia Nacional. Es tan peligrosa la situación que el régimen tiene que utilizar a pandilleros y malandrines para hacer el trabajo sucio para no exponerse a un enfrentamiento con la ciudadanía, lo que inexorablemente llevaría a una probable confrontación y posterior insurrección que nadie —repito— nadie quiere, pues el pueblo está harto de violencia y guerra.

Cuando digo que han creado un ambiente de terror es porque percibimos que ellos saben mucho mejor que la Seguridad somocista donde vivimos, con quien andamos, donde trabajamos, adonde vamos. Conocen nuestras rutas perfectamente porque todos tenemos amigos sandinistas que pueden delatarnos. O sea que han creado ese horrible mundo que narra Orwell en su famosa novela realmente terrorífica 1984, de lo que sería el mundo en el futuro controlado todo por un ubicuo y omnisciente Big Brother.

Copie y pegue el texto, si desea oír el artículo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Asi es Nicaragua, se los garantizo!!

Dean dijo...

Chávez es de lo peor que le puede pasar a latinoamérica, con sus petrodólares está comprando muchas conciencias y votos populistas. Gran entrada.
Un saludo.

julio dijo...

Felicidades al Padre de tu amigo por la valentia que ha demostrado,dale mis felicitaciones y desde España les mando un saludo esperando que esta pesadilla de los dictadores nuevos de America Latina se termine cuanto antes.

Anónimo dijo...

Diario La Prensa de Nicaragua

En el mundo de Orwell

31 de Agosto 2009

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