Comentan por algunos sectores del Partido Socialista que la marca ZP ya no vende. Y viendo como se resolvieron ayer las elecciones primarias del PSOE de Madrid, habrá que confiar en que esto sea cierto de una vez. Hoy creo un poco más esa especie que corre por algunos medios y que asegura que varios líderes socialistas autonómicos no quieren que Zapatero aparezca por sus próximas campañas electorales.

Tomás Gómez ha ganado las primarias socialistas por una diferencia de apenas 550 votos a la preferida de Zapatero, Rubalcaba y Blanco. En porcentajes el resultado se ve más ajustado. Gómez obtuvo un 51,8% contra un 48% de Trinidad Jiménez. Escasa diferencia que, sin embargo, es suficiente para marcar un hito. Unos pocos votos delatan que hay militancia en el PSOE de Madrid que se separa de la línea de Zapatero; del mensaje de la demagogia y negación de la realidad.

Más de uno de los socialistas de pro tendrá que tragarse sus palabras, aunque solo sea en privado. El ministro Rubalcaba, uno de los principales interesados en que Rodríguez Zapatero no desfallezca, trató a Tomás Gómez como “rémora” en caso de que éste ganara las elecciones. Pero a su vez hizo unas declaraciones que valen su peso en oro para los que nos gusta analizar lo que dicen unos y otros, y como lo dicen. El ministro de Interior soltó por su boca, y se quedó tan ancho, que el mayor activo de Tomás Gómez era haber dicho “no” a Zapatero y poco más. Para Rubalcaba tal cosa no es mérito suficiente para merecer ganar unas elecciones. Olvida que Zapatero se presentó hace diez a la candidatura socialista sin otro currículum que haber vivido de la política y el partido.

Los militantes socialistas de Madrid han demostrado que se puede sacudir al César ZP y a su guardia pretoriana sin que ocurran cosas terribles. Está ahora por ver si, además de afianzarse la apertura de la era del “postzapaterismo”, término que ya corre como la pólvora por los medios, no asistiremos también a un cisma en ciernes dentro del PSOE de Madrid. No sería razonable obviar ahora que Trinidad Jiménez ha sido respaldada por casi la mitad de los votantes.

Tomás Gómez inicia un camino que tendrá que andar preocupándose por dos claros enemigos. Uno será Esperanza Aguirre, a la que ya ha dirigido el primer desplante negándose a atender la llamada de ella y aceptar sus felicitaciones. El segundo enemigo lo tiene dentro de casa. Si Gómez pierde las próximas elecciones municipales y cae derrotado ante Esperanza Aguirre, el sector Zapaterista del PSOE le reprochará el fracaso a él, y a los militantes que le votaron,  por haber arrinconado a una candidata, Trinidad Jiménez, que sí podría haber desplazado a Esperanza Aguirre de la presidencia de Madrid. Un éxito más que dudoso, pero que algunos socialistas aprovecharían como cierto para arrojarlo a la cara de los partidarios de Gómez.

En fin. Que el “postzapaterismo” se impone como una moda, aunque solo sea para llenar titulares y columnas. Faltan siete meses para las elecciones municipales y autonómicas y Tomás Gómez tendrá que mantener el mismo ritmo político si quiere tener opciones a gobernar Madrid. Eso es el futuro inmediato. El presente es que Zapatero se ha dejado llevar, una vez más, por su orgullo y su nula habilidad para aceptar las críticas. Los resultados de estas primarias socialistas certifican la debilidad de ZP. Habrá que esperar las reacciones de sus protectores Rubalcaba, Blanco y Pajín, y si estos van a ser capaces de controlar el descontento creciente entre la militancia.

Actualizado 5 de octubre, 2010. Trifulca en la ejecutiva del PSOE por el triunfo de Gómez en las primarias.

1 comentarios:

Oroel dijo...

Nura a ver si te parece interesante.

http://oroel.blogspot.com/2010/10/el-convenio-secreto.html

Creo que el tema es grave.