18.9.19


Puede escuchar el texto  al final del artículo.


Pedro Sánchez  -o Zapatero Tercero si lo prefieren-  lo ha vuelto a hacer. Deja a la nación española a los pies de los caballos. Quienes decidan seguir participando de semejante circo con su voto, podrán acudir a las urnas el próximo mes de noviembre. El sistema se lo agradecerá, y los políticos que viven de nuestros impuestos y otros expolios a nuestros bolsillos, todavía más.


Las diversas teorías que pudimos leer en distintos diarios al día siguiente de la jornada electoral del 28 de abril han ido cayendo una tras otra como fichas de dominó. Seguramente, lo más coherente entonces era pensar que Pedro Sánchez buscaría algún pacto con Podemos e independentistas de todo pelo y color para alcanzar un gobierno de coalición. Si tomábamos esa posibilidad como la más probable, podríamos asistir a varias consecuencias derivadas, pero yo me quedo con dos muy similares.

1.- Un pacto prioritario con Podemos. Es fácil pensar que PSOE y Podemos podrían gobernar juntos, buscando también apoyos en independentistas. Pero pensemos fríamente en las más que seguras consecuencias de semejante pacto, bastante fáciles de prever. La inestabilidad de un acuerdo como ése se haría patente desde el primer día. Sánchez sabe que Podemos es, más que un partido ideológico, una banda de antisistemas medio tarados decididos a romper todo lo que se les ponga por delante; y un solo ministro de Podemos en el gobierno sería tal fuente de despropósitos y problemas que la imagen de los socialistas podría verse tremendamente perjudicada. Hasta es muy posible que, llegado el momento de dirimir discusiones internas en ese pacto, Podemos se pondría del lado de los independentistas, cuya variedad de méritos se extiende desde el terrorismo hasta el robo a gran escala, antes que apoyar a un presidente de gobierno a cuyo partido los de Pablo Iglesias han pretendido desalojar de la izquierda desde el día en que aparecieron en la política nacional. A ningún doctor se le ocurriría pactar con un cáncer para curar un aneurisma para salvar la vida de un enfermo. Ante todo Pedro Sánchez ansía el poder… para no perderlo al primer embate. Un pacto así nos avocaría a elecciones anticipadas.

2.- Teniendo en cuenta que un pacto abierto entre PSOE y PP y Ciudadanos tampoco puede darse a priori, porque esto es España y, excepto durante la transición, todavía está por demostrarse que los políticos tengan la misma capacidad de dialogo que muestran para odiar y mentir (véase el ejemplo de Ciudadanos con Vox) un pacto que diese prioridad a los grupos independentistas y buscase apoyos puntuales de Podemos tampoco sería posible. Sánchez no puede permitirse coleguear públicamente y repartir ministerios con los indepes, porque se lo pondría muy fácil a Vox, PP y Ciudadanos en el congreso. Le caerían palos, justificados, a diario en el Congreso; y muchos de esos palos serían argumentados con toda razón. El desgaste mediático `podría ser considerable entre los votantes socialistas que todavía votan por ideología, aunque a los que votan por la subvención, el cargo público y el enchufe continuado les daría exactamente igual que su líder llegase a un acuerdo con el propio Hitler, si eso les asegurase cuatro años más de vivir de lo público.

Lo que sí parece bastante claro es que Pedro Sánchez lleva mucho tiempo mareando la perdiz para forzar nuevas elecciones generales. Para buena parte de los españoles, el tener un presidente que ha demostrado ser incapaz, frívolo, manipulador, demagogo y traidor, no es óbice para volver a votarle. Quizás las últimas encuestas del CIS sean una patraña a medida para presentar al socialista como el líder mejor valorado dentro de lo malo que es el común de los demás líderes. Pero también puede ser cierto que le valoren como el mejor en esta España que revalida un segundo mandato a Zapatero y otro a Rajoy mientras está más pendiente de saber quién gana Gran Hermano o como termina alguna serie “de culto”.
Lo sucedido hoy en el Congreso de los Diputados era previsible: Pedro Sánchez anuncia que no habrá pactos de gobierno, que vamos a nuevas elecciones, y que la culpa de todo ello es de los demás. No se podía esperar otra cosa. Pero creo que todos recordamos que este personaje se hartó de criticar al nefasto y protector de corruptos Mariano Rajoy por no llegar a un acuerdo de gobierno con ningún otro partido. Una vez más, este impresentable e impostado socialista cae en hacer justo lo que él ha criticado de otros. En él es ya una costumbre.

Los medios coinciden hoy en que Ciudadanos es el partido que saldría en peor posición para obtener buenos resultados en las próximas elecciones. Ciertas encuestas advierten que algo más del 40% de sus votantes no están dispuestos a volver a confiar en Rivera. La crisis interna del partido está lejos de resolverse y la política veleta de Albert Rivera y su equipo comienza a hacer aguas. ¿Le sucederá a Ciudadanos lo mismo que a Podemos el 28-A y perderá la mitad de sus escaños?

Hasta noviembre pueden suceder, y a buen seguro sucederán muchas cosas. Mientras tanto, los problemas más acuciantes seguirán en Stand by. Para Pedro Sánchez todo puede esperar. Todo, menos la guerra por el poder.




Login en para comentar bajo su responsabilidad

- Redes Sociales -

ERD en facebook           MIKE SALA EN FACEBOOK       MIKE SALA EN YOUTUBE      MIKE SALA EN TWITTER       MIKE SALA EN VK - LA ALTERNATIVA A FACEBOOK SIN CENSURA

0 comentarios:

Publicar un comentario

Cualquiera es libre de opinar aquí. Pero quien opine será responsable de sus palabras.