Los héroes auténticos suelen ser desconocidos aún después de irse de este mundo, aunque unos pocos obtienen reconocimiento en el momento de morir, quizás porque los medios se hacen eco de la noticia.

Una misionera católica italiana, Sor Leonella Sgorbati, ha sido asesinada en Somalia. La reventaron a tiros . Tenia tantas heridas que las transfusiones no paliaban la pérdida de sangre. Cuentan los que estaban con ella que sus ultimas palabras fueron: “perdono, perdono, perdono.”

No hay peor ciego que el que no quiere ver. No hay peor estúpido que quien no quiere entender. Europa, una vez más, se ha comportado como el demagogo cobarde incapaz de defender lo suyo, dejando en la picota al Papa, en vez de alinearse a su lado y definir una postura justa y decidida.

Moratinos vuelve a la carga opinando que Benedicto XIII debería disculparse. Disculparse de qué?. Ha dicho una gran verdad y lo ha hecho de manera educada e inteligente. Las contestaciones del Islam no han sido muy variadas: amenazas, atentados y convocatorias para celebrar un “día de la ira” que aun no sabemos como acabará. Como siempre.

Como digo muchas veces y sé que no me falta razón, ellos se ponen en su sitio. Demuestran lo que realmente son. A las palabras y opiniones contestan con sangre y fuego. Sangre y fuego justificados por un fundamentalismo que ahorca, lapida y fusila. Un fundamentalismo que se permite reclamar derechos en Europa y que los niega en sus propios países. Que justifica a sus gobernantes tiranos y explotadores y que sataniza a los gobernantes de las naciones donde se puede opinar, votar, vivir...

Sor Leonella será recordada por su valor y su capacidad de perdón sin límite. Existen como ella decenas de miles de misioneros de distintas iglesias cristianas, de colaboradores de ONG, de personas que dan de su tiempo y talento para enseñar, socorrer y ayudar. Lo mínimo que podrían hacer aquellos que nos representan es tener un criterio claro acerca de lo que es defender la igualdad y la justicia sin bajarse los pantalones ni proferir frases vacías ni acusaciones hacia los que alzan la voz en contra de los fundamentalismos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Mike, al leer tu comentario, me ha recordado este artículo, http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/15/cultura/1158304138.html
que leí hace poco; algo que seguro muchos pensamos, pero pocos se atreven a decir en voz alta.
Un saludo,
Inma.-