España es un país muy barato.



Tan barato, que podemos comprobarlo prácticamente todos los días consultando cualquier diario de información general.

Actualmente, dos muertos y dos heridos cuestan 3 años de cárcel (que no se cumplen si el culpable no tiene antecedentes) mas 230.000 € en indemnizaciones.

Este es el precio que tiene que pagar el culpable de organizar una carrera ilegal de autos por el Camino de las Torres, una de las avenidas principales de Zaragoza. El otro “competidor” ha sido condenado a 18 meses de prisión, que también esta por ver si los cumplirá.

Quien esto escribe tiene la triste experiencia de haber recibido, desde 1999, tres llamadas de la Guardia Civil para notificarme que tres familiares directos habían muerto en sendos accidentes de tráfico provocados por otros tantos conductores negligentes.

Tres veces en menos de diez años. Con una mitad de la familia próxima enterrada y la otra mitad reponiéndose aún de tanto dolor recurrente que te asalta de nuevo, cualquier día, en cualquier momento, contemplando alguna foto de los que ya no están con nosotros en casa, escuchando las estadísticas de accidentes de trafico en la radio, viendo las noticias en televisión.

Conozco bien el perfil de esa clase de conductores. De esos que avasallan en carretera y autovía, que frenan a muerte cien metros antes del radar de turno y aceleran a muerte 100 metros después de rebasarlo. No sienten el más mínimo remordimiento cuando se presentan ante un juez por haber provocado un accidente. Les da exactamente igual cuantos muertos dejan atrás y cuanta tragedia siembran a su paso. Lo único que les importa es sacar brillo a los spoilers de sus autos y ser la envidia de cuantos descerebrados les admiran.

La Ley – siempre me refiero a la ley, porque creo que justicia hay muy poca – no es todo lo dura que debería. De modo que estos asesinos, unos en potencia y otros de hecho, tienen además el aliciente de saber que es muy difícil que les caiga encima el castigo que merecen. Sensación de impunidad. De que solo está mal si les pillan.

Hoy, leyendo esta noticia, me pongo fácilmente en lugar de familiares y amigos de los enterrados y los heridos.

Y pienso lo mismo cada día desde hace ya casi nueve años. Confío en que algún día tendréis lo que merecéis, mal nacidos.

http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.9717/relcategoria.301

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Que horror. Yo nunca tuve que sugrir eso en mi familia. Pero soy partidaria de que la ley sea mucho mas dura con estos tipejos.

Mucha mas carcel y mucho mas dinero.


Julia.

Anónimo dijo...

A esta gentuza lo que les duele es la pasta y la carcel. y retirarles el carne de por vida.

Anónimo dijo...

Este asunto tambien mereceria que nos echaramos a la calle a manifestarnos. Para pedir penas mas duras y multas mucho mayores.

Anónimo dijo...

La única manera de atajar todo esto es mano dura. Con las leyes, las multas, las indemnizaciones y el cumplimiento de las condenas.

Mientras tanto pagan muy pocos.

Animo!

Paco Rodríguez dijo...

Cuando alguien comete a conciencia una irregularidad a sabienda de que eso no está lo suficientemente castigado, con esas demostraciones de fuerza, poder y gloria a su vez incita a otros, convirtiendo esto en una cadena que no se va a romper hasta que se conciencien que esas "gracias" le pueden salir muy caro.

Anónimo dijo...

Quizás la educacion vial desde el colegio podria ayudar a paliar el problema. pero creo tambien que la ley deberia ser mas dura con todo esto.

Anónimo dijo...

nada ni nadie puede compensar el horror de estas situaciones, pero yo tambien opino que los culpables deberian pagar con carcel por mucho tiempo.

si se creen impunes vuelven a delinquir.

Anónimo dijo...

Farruquito ya está saliendo de la carcel. A este también le ha salido barato el muerto.