Confundir para educar


Alguien me enseñó hace tiempo que los aciertos y los errores deben valorarse según de quien vienen y la ocasión en que suceden.

No es lo mismo que una persona con escasa preparación o entendimiento pueda decir alguna barbaridad, hablando de política, historia o cualquier aspecto de la cultura general, a que esa misma barbaridad pueda decirla alguien a quien la preparación académica se le presupone.

Hoy me ha llamado la atención un pequeño artículo de opinión en un periódico local de Zaragoza, que se edita, bajo la dirección de RedAragon.com, para los lectores de algunos distritos de la margen izquierda del Ebro. Por venir de quien viene, considero los errores y el animo del articulo como malintencionados, precisamente porque quien lo escribe tiene responsabilidades educativas que debería tener en cuenta a la hora de exponer sus razones.

Reproduzco el artículo a continuación:

El laicismo es el derecho que toda persona tiene a ejercer la libertad de pensamiento y de conciencia. Supone la separación real entre el Estado, representante de toda la población, y las distintas confesiones religiosas, ideologías y doctrinas.

Una sociedad laica como muchas del mundo y no la española, garantiza la libertad de culto al tiempo que impide a las distintas religiones obtener privilegios que no les corresponden al no responder sus objetivos al interés del conjunto de la sociedad.

En una sociedad laica cabemos todos, creyentes y no creyentes, y los poderes públicos tienen la obligación de proteger y amparar a los distintos credos y filosofías que se han ido desarrollando a lo largo de la Historia.

Sin embargo la situación en nuestro país es bien distinta. La religión católica goza de enormes privilegios fiscales y financieros que proceden del franquismo y que ningún gobierno democrático se ha atrevido aún a desmontar y, aun así, sus obispos tratan de confundir a la opinión pública, interesadamente, relacionando anticlericalismo con laicidad, lo que es radicalmente falso.

Se apoyan en un Concordato firmado por España en los tiempos difíciles de la transición democrática con el Vaticano, estado fundado por Benito Mussolini, personaje cuyas hazañas no creo sean ejemplo para nadie.

Todas las religiones tratan de "tomar" la Escuela para captar adeptos de mayores. No respetan los derechos de toda la comunidad educativa e interrumpen el funcionamiento y la organización de los centros. Con el dinero de todos obligan a quienes no siguen sus enseñanzas religiosas a salir de su clase y a segregarse de otros niños, lo que es un delito.

Por todo esto, ¿qué hacen en la España del siglo XXI las religiones dentro de la escuela y de su horario lectivo?

SANTIAGO VICENTE MAINAR

CONSEJERO DEL CONSEJO ESCOLAR DE ARAGÓN

JEFE DE ESTUDIOS DEL COLEGIO ZALFONADA

Y añado el link al original para que quede constancia de que reproduzco el texto integro.

http://www.redaragon.com/cronicas/margenizquierda/noticia.asp?pkid=427098&numero=195

Aprecio en este artículo una serie de errores tales, que no entiendo cómo quien lo escribe, ocupando un puesto de relevancia en la educación de nuestros hijos, no se ha preocupado por documentarse mejor y porqué el equipo redactor de esta publicación no exige mayor calidad y objetividad de contenidos a sus colaboradores; aunque se me antoja que pueda ser mucho pedir el pretender objetividad, teniendo en cuenta la línea editorial del periódico “madre” de estas publicaciones locales.

Como escribí hace ya unos días, mi principal preocupación, en lo que al laicismo de verdad se refiere, es precisamente el uso del término y su significado a la hora de acomodarlo a ciertos intereses. No se es más laico por atacar a una religión u otra, ni por contar verdades a medias para ajustar la historia a las fobias que se puedan tener en contra de una iglesia, de un grupo religioso o de los creyentes en general.

Dice quien escribe el artículo en cuestión, que los obispos católicos tratan de confundir al anticlericalismo con el laicismo interesadamente, para asegurar pocas líneas después que el Vaticano, como estado, fue fundado por Benito Mussolini, el dictador fascista del que remarca con toda intención, que sus hazañas no son un ejemplo para nadie.

Evidentemente, Mussolini solo puede servir de ejemplo para los seguidores del fascismo, pero me parece que el autor – cayendo en lo mismo que él achaca a los obispos católicos –trata intencionadamente de desprestigiar a la religión católica, mezclándola directamente con la dictadura fascista que vivió Italia antes y durante la segunda guerra mundial. O lo que es lo mismo, ejerce de antirreligioso, cuando lo que quiere aparentar es ser laicista.

Cierto es que el episodio con Mussolini es más sencillo y transparente que el comentario intencionadamente manipulador. El 11 de Febrero de 1929, El dictador y el Papa Pío XII firman el llamado Pacto de Letrán, por el que se ponía fin al contencioso mantenido entre Italia y el Vaticano desde 1870, reconociendo a este último como estado autónomo.

Como podrá comprobar cualquiera, es bien distinto el hecho documentado a la versión del consejero del Consejo Escolar de Aragón, quien asegura sin despeinarse que el Vaticano fue fundado por Mussolini.

Otra de las afirmaciones que me parece desmesurada por sí misma es decir que todas las religiones tratan de tomar las aulas para ganar adeptos de mayores, interrumpiendo el funcionamiento y la organización de los centros. Esto no deja de ser una absoluta exageración, a no ser que el colegio donde el autor trabaja esté asediado a diario por una horda de curas y monjas fanáticos.

Comete el error también de meternos a todos los credos en el mismo saco, ya sea por desconocimiento o por otra intención, asegurando que se comete un delito de segregación con los niños que no practican esos credos.

Creo firmemente que para la consecución de un verdadero estado laico, que proteja los derecho de creyentes y no creyentes sin estar vinculado a ninguno en concreto, tan necesario es huir del fundamentalismo y fanatismo religiosos, como del odio o desprecio a las religiones y creencias escudándose en un pretendido laicismo que, en la práctica, tiene más aspecto de revanchismo y desinformación que de desvinculación de cualquier creencia.

En este caso en concreto, incluso tengo que agradecer que el autor de este manipulador artículo de La Crónica de Zaragoza no sea el jefe de estudios de mi hija, pero sí me alerta que forme parte del Consejo Escolar de Aragón. Creo que este organismo, por el bien de nuestros hijos, debería contar con consejeros más preparados y menos partidarios, por que es del futuro de nuestros hijos de lo que estamos hablando, que bastante amenazado se encuentra por el penoso y aleccionador sistema educativo impuesto por quienes entienden la democracia como un concepto que modelar a su antojo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace falta mala baba para tergiversar las cosas de esa manera. Este debe ser discipulo de De La Vega.

manulissen dijo...

Yo había leído antes esa opinión en alguna parte, y no se la atribuían a este maño.

...¿Tirando de manual?

Natalia Pastor dijo...

Lamentable.Rezuma bilis en cantidades industriales, y hacen del supuesto laicismo "tolerante",un arma arrojadiza contra quienes enarbolamos unos principios y reclamamos el derecho a la libertad religiosa y a su enseñanza.
Lo grave de estos apologetas,ee que su sordidez y malsana intencionalidad,confunden adrede aconfesionalidad con laicidad.

Anónimo dijo...

En manos de tios como este esta la educacion de nuestros hijos.

j.j. dijo...

El vaticano lo fundo musolini y la catedral de burgos santiago carrillo.

Angela Torres dijo...

No hay nada como tergiversar constantemente para que al final se lo crea la gente

Mike dijo...

Y este tio es jefe de estudios.

Parece colocado a dedo por los pesoes.

Mike dijo...

Enviado por mail por Juanita Torres.

No se merecen.

:)