
Según informa El Confidencial.com, el ministro Rubalcaba estuvo dispuesto a enviar a la guardia civil a buscar al jefe de AENA, si este no se presentaba inmediatamente ante el gabinete que se ha hecho cargo de la crisis provocada por el terrible accidente del avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas.
Me llama la atención esta reacción que, siempre según El Confidencial.com, está provocada por la urgencia de la situación y el consiguiente cabreo al comprobar que no todos los que deberían estar al pie del cañón responden como debieran. No sé si la pretensión de traer poco menos que de las orejas a personajes tales como Javier Marín, presidente-director general de AENA, entra dentro de las atribuciones de un ministro del interior. En cualquier caso, supongo que, ante una situación de tal envergadura, lo que menos se necesita es que sucedan cosas como que unos cuantos ministros y altos cargos se presentaron con sus equipos de asesores y adjuntos, como si no supieran manejarse solos, dificultando sobremanera la coordinación de tanta gente para gestionar los resultados de
Los familiares de las víctimas se han mostrado muy agradecidos por el apoyo recibido por parte de los servicios de asistencia y los voluntarios; pero muy al contrario, además de estar muy indignados con los directivos de Spanair y su tardanza en ofrecer datos, también se muestran airados con la actuación de los políticos en general. Mala ocasión eligieron algunos ministros para presentarse en Barajas con su corte de jefes de prensa. ¿Es que hasta en estas situaciones tienen que aparecer con un sugerido y bien aprendido guión? ¿Qué es lo que temen? ¿Su propia incapacidad para comunicarse con la gente del mundo real?
Por mi parte, con las noticias que he visto hoy sobre las victimas del accidente y sus familiares, me quedo con lo que ha dicho un señor ante las cámaras, padre de dos hijos fallecidos: “No quiero políticos a mi lado. Quiero soluciones” Creo que muchos pensamos así. Ante los problemas que nos aquejan, no queremos políticos como los que tenemos. Queremos soluciones. Y ellos son absolutamente ineptos para hallarlas, entre otras cosas, porque parecen haber perdido totalmente la percepción de la realidad cotidiana.
Debe ser una especie de síndrome que da el alto cargo rodeado por gente servil y genuflexa. Eso de no tener que hacer cola en ningún sitio, ni sufrir atascos de tráfico, ni ponerse una corbata sin que un experto te asesore si es la indicada para la ocasión despersonaliza de tal manera a algunos, que me parece muy raro que a ninguno de ellos se le haya ocurrido implantar la moda de llevar pedestales de mármol, en lugar de zapatos, para presentarse ante el común de los mortales.
Y quizás tenga que arrepentirme de este último comentario, porque… a ver si les estoy dando ideas.
http://www.espana-liberal.com/20080822-zapatero--abucheado-por-los-familiares-de-las-victimas-.html