La primera mentira que recuerdo de Iñaki Gabilondo


Recuerdo que en aquellas elecciones generales de 1982 el PSOE, con Felipe González, ganó por mayoría absoluta. Su maquinaria propagandística y los medios de comunicación que apostaban al caballo ganador habían conseguido su objetivo. Defenestrada la UCD, parecía que España entraba en una nueva época. Casi todo el mundo presumía de haber votado al Partido Socialista, porque habían creído a pie juntillas aquellos slogans machacones y convincentes. “OTAN, de entrada NO” y los históricos “ochocientos mil puestos de trabajo”, que acabaron reconvertidos en varios millones de parados, aparecían por todas partes, en prensa, radio, televisión, vallas publicitarias, buzoneos… Y en aquél ambiente triunfalista, en el que los socialistas ya gustaban rodearse de incondicionales famosos, Iñaki Gabilondo ya se dejaba ver, mientras dirigía Radio Televisión 16 – Grupo 16


Por aquellos días (hasta 1983 no ficharía por la SER) ya se mostraba entusiasta defensor de las dos principales promesas del PSOE, a las que antes me he referido: la no entrada de España en la OTAN y la creación de los 800.000 puestos de trabajo.


Hasta ahí, supongo que la actitud de Gabilondo podría considerarse como normal. Felipe González iba a ser el triunfador indiscutible, según los sondeos, y todo el mundo tomaba posiciones; desde algún ministro de la UCD que acabaría siéndolo también del PSOE, hasta propietarios y directores de diferentes medios que hacían leña del monolítico centro astillado y hundido en el barro.


Pero en los primeros meses de 1984, siendo Gabilondo ya director y presentador de “Aquí la SER”, insistía desde el micrófono, a diario, en que aquellos que aseguraban que España sería parte de la OTAN no eran mas que unos perdedores resentidos a quienes España había puesto en su sitio, condenados a vivir en su propia bilis franquista. ¡Qué curioso que hoy, un cuarto de siglo después, el argumentarlo de Franco-que-viene-el-coco le siga funcionando tan bien, como el primer día, a la izquierda española!


Lo que había sido uno de los baluartes ideológicos de González y su partido durante la campaña electoral, se transformó un par de años después en una necesidad estratégica y vital de convencer a los españoles de que el lugar ideal de España en el concierto internacional era el puesto de miembro de la OTAN, con lo que se conseguiría, entre otras muchas cosas, la seguridad de España frente a hipotéticos enemigos como Marruecos, con Canarias, por aquél entonces como punto crítico y amenazado por el incipiente expansionismo marroquí.


Lo que antes había defendido – con acierto, a mi entender – Adolfo Suárez, y ridiculizado al mismo tiempo por los socialistas, la inclusión de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, posteriormente, en la recién estrenada era felipista, pasaba a ser una de las necesidades primordiales del gobierno del PSOE. Y, como no podía ser de otro modo, Gabilondo pasó de ser uno de los mayores detractores del ingreso de España en la maquinaria imperialista y militarista yankee a defensor a ultranza de la voz de su amo. O lo que es lo mismo; a animar a sus oyentes a participar y dar el sí a la OTAN.


Todo esto es historia. Y esta forma de SER y de hacer, con Gabilondo, ha llegado a ser ya algo casi cotidiano. Así que no me coge de sorpresa que ahora este aleccionador y agitador mediático a sueldo del Partido (las otras tres siglas se perdieron hace mucho tiempo) se desdiga de lo que durante estos años ha dado por razón absoluta a favor de Zapatero, colaborando, además, a cerrar ese cordón sanitario de aislamiento, calumnia y escarnio contra el principal partido de la oposición y sus millones de votantes.


Supongo que le importará bien poco que ETA, antes sí, y ahora no. Él ya tiene su vida solucionada y el Partido le debe muchísimos favores. Pero el daño que ha sembrado él y otros como él, se ha convertido en un abismal distanciamiento entre españoles del que siempre será partícipe y responsable.


Desde las últimas elecciones generales me he hecho la siguiente pregunta en muchas ocasiones: ¿qué hubiera sucedido si, en lugar de Zapatero a Gabilondo, hubiera sido Aznar quien le hubiera confesado a Urdaci “nos conviene la crispación? Muy fácil: pancartas, Prestige, Irak y 11-M. Y agitación. Sobre todo mucha agitación. Que no se diga que en España no se preparan buenos cócteles.


http://blogs.periodistadigital.com/24por7.php/2008/09/23/gabilondo-inmeso-error-estupido-intentar


9 comentarios:

Andrés Álvarez dijo...

El dilema se centra sobre cuando una parte tiene una superioridad moral que le facilita el hacer y deshacer a libre antojo, pasando por encima del contrario y utilizando a libre arbitrio las situaciones.

Esa es la Historia de toda la Izquierda socialista y sus amigos de farra desde 1879.

Saludos.

Martha Colmenares dijo...

Este todavía debe la que le hizo al señor discapacitado cuando se burló de él en el otro programa que tenía.
¡Que seres!
Un abrazo, Martha

metempsicótico dijo...

Mike: ¿has oído la última de Cebrián afirmando que hay que darle otra oportunidad al gobierno de Zapatero para reorganizar los medios de comunicación? Carlos Herrera glosaba la noticia esta mañana diciendo que en realidad no era un grupo al servicio de un partido, sino al revés: El Partido (como tú dices, así, sin apellidos) como instrumento de PRISA.

Mike dijo...

Sí. Lo he oído bien pronto esta mañana.

Un comentario muuuuyyy revelador, el de El País. Es que hay cosas que, con el tiempo, ya no hace falta disimular.

Saludos a todos!

Alberto Esteban dijo...

Iñaqui ya es todo un personaje histórico... del golpismo claro.

Un abrazo, y nos seguiremos leyendo

Aguador dijo...

Amigo Andrés:

Permíteme que te corrija amablemente. No es que la izquierda zetapera "tenga superioridad moral", sino que se comporta como si la tuviese y la escupe con prepotencia a quienes no pensamos igual.

Saludos,
Aguador

Julio dijo...

Me pareció vergonzosa la entrevista que le hizo a Rajoy antes de las las elecciones, en las que se permitía poner en duda al candidato. No se comportó igual con Zapatero. Solo le faltó ponerse a cuatro patas.

Caballero ZP dijo...

Esta más que claro que hay muchos personajes que no tienen el mínimo rigor informativo y su única función es propagandística, Quien no lo quiera ver esta afectado del sectarismo que invade a mas de 11 millones de españoles.
Saludos

Caballero ZP dijo...

Perdona me refería al blog de Anaroski.
Saludos