AL FIN ACABÓ EL MUNDIAL. FELICITACIONES A LA SELECCION NACIONAL.


Ha terminado el mundial de fútbol. Al fin. Y, en unas pocas horas, finalizará también este día de resaca futbolera en el que los informativos son monotemáticos al respecto.

Me alegro sinceramente del triunfo de los muchachos de selección nacional, equipo al que ciertos intereses comerciales y políticos han bautizado como “la roja”, sabiendo que, con la suficiente insistencia, el resto de los medios y el pueblo español seguirían el ejemplo. Para mí, quien ha ganado es la selección nacional.

Me alegro más aún por Vicente del Bosque, al que considero un hombre trabajador, honesto y humilde.

Ayer vi parte del partido de la final del mundial. Me defraudó profundamente Holanda. Yo tenía a los holandeses por más caballeros y educados, Jugaron como verdaderos patanes y malos perdedores. El árbitro les benefició. Si hubiera sido mínimamente estricto, habría expulsado mucho antes a tres jugadores holandeses que no merecen participar en un campeonato de este renombre. La prensa internacional, desde Asia hasta América, se rinde al juego de España y se indigna por el “matonismo” de los maleducados holandeses.

En otro orden de cosas, como decía hace años un político bastante cursi, me parece exagerado, me parece bastante paleto, que la programación de varios canales de televisión se haya basado, durante 12 horas, en la llegada a España y el recorrido festivo de la selección nacional. Como me parece igualmente paleto que más de un ciudadano español haya dicho estos días, entrevistado en la calle, que si España ganaba este domingo no irían hoy lunes a trabajar. Y aún me parece más paleto que los diarios catalanes se lamenten, al igual que algún político paleto independentista, que no haya habido una selección catalana, aunque presuman de que sin Cataluña, la selección “estatal” no hubiese sido la misma.

Me desconcierta que la gente parezca haber perdido el control en este paroxismo. Mañana martes, todos tendrán que volver a la dura realidad de un país hundido en la crisis económica, el desempleo y el vacío moral.

Mañana será otro día.

0 comentarios: